Salir al parque, viajar contigo, convivir con otros perros, quedarse en una guardería canina o asistir a clases de adiestramiento. La vida del perro urbano moderno ya no es la de hace 20 años… y su riesgo sanitario tampoco.
Aquí es donde aparece una de las preguntas más comunes (y más mal entendidas) entre tutores responsables:
“Mi perro ya tiene sus vacunas básicas… ¿pero necesita esas otras?”
Hablamos de las llamadas vacunas no esenciales o non-core:
Bordetella, parainfluenza, influenza canina, leishmaniasis…
¿Son necesarias? ¿Son opcionales? ¿Son un gasto innecesario?
La respuesta corta es: depende del riesgo real de tu perro.
La respuesta correcta… es este artículo.
Primero lo primero: ¿qué significa “vacuna no esencial”?
Según las Guías de Vacunación 2024 del Grupo de Directrices de Vacunación de la Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA), las vacunas se clasifican en tres grandes grupos:
- Vacunas esenciales (core)
- Vacunas no esenciales (non-core)
- Vacunas no recomendadas
Las vacunas no esenciales no son “de menor calidad” ni “innecesarias por defecto”.
Son vacunas que se recomiendan solo cuando el estilo de vida, el entorno o los viajes del perro lo ponen en riesgo real.
La WSAVA es muy clara en esto:
La decisión de aplicar una vacuna non-core debe tomarse tras una evaluación individual del estilo de vida del animal y la prevalencia local de la enfermedad
En otras palabras:
👉 No se vacuna por rutina. Se vacuna con criterio.
El error más común de los tutores (y cómo evitarlo)
Muchos tutores piensan que la vacunación es una lista que se “marca completa” una vez al año.
Pero la medicina veterinaria moderna funciona distinto.
La WSAVA insiste en abandonar el concepto de “consulta de vacunas” y reemplazarlo por consulta de salud preventiva integral, donde la vacunación es solo una parte del análisis
Eso implica evaluar:
- Edad del perro
- Entorno (urbano, rural, mixto)
- Convivencia con otros perros
- Frecuencia de salidas
- Viajes
- Guarderías, hoteles, criaderos
- Exposición a vectores (mosquitos, flebótomos)
Aquí es donde entran en juego Bordetella, influenza y otras vacunas no esenciales.
Bordetella canina: cuando la tos no es “solo una tos”
¿Qué es Bordetella bronchiseptica?
Es una bacteria implicada en el Complejo Respiratorio Infeccioso Canino, conocido popularmente como “tos de las perreras”.
No actúa sola.
Suele combinarse con virus como parainfluenza o adenovirus, creando infecciones respiratorias altamente contagiosas.
¿Cómo se transmite?
- Contacto directo perro-perro
- Aerosoles (estornudos, ladridos, jadeo)
- Espacios cerrados y compartidos
Un solo perro infectado en una guardería puede contagiar a varios en pocos días.
¿Es grave?
En perros jóvenes, adultos sanos y bien cuidados suele ser leve…
pero puede volverse complicada en:
- Cachorros
- Perros geriátricos
- Animales inmunosuprimidos
- Perros con enfermedades respiratorias previas
¿Cuándo recomienda WSAVA vacunar contra Bordetella?
La WSAVA clasifica la vacuna contra Bordetella como no esencial, pero altamente recomendada en perros que:
- Asisten a guarderías o hoteles caninos
- Van a parques muy concurridos
- Participan en entrenamiento grupal
- Viajan con frecuencia
- Viven en refugios o criaderos
Y aclara algo clave:
Las vacunas respiratorias no suelen considerarse esenciales en perros que viven en hogares típicos, pero sí lo son en ambientes de alta densidad canina
Parainfluenza canina: la aliada silenciosa de la tos
La parainfluenza es un virus respiratorio que rara vez actúa solo, pero facilita infecciones más severas cuando se combina con Bordetella.
Por eso muchas vacunas vienen combinadas.
👉 No se busca inmunidad total.
👉 Se busca reducir severidad, duración y diseminación.
Y eso, en entornos urbanos, es oro.
Influenza canina: el riesgo emergente que ya no es tan raro
¿Existe la influenza en perros?
Sí.
Y aunque durante años fue poco común, la WSAVA reconoce que su presencia está aumentando en ciertas regiones, especialmente donde hay alta densidad de perros y movilidad constante
¿Por qué es relevante en 2026?
- Más perros en ciudades
- Más viajes
- Más guarderías
- Más convivencia en espacios cerrados
La influenza canina se transmite rápido y puede causar brotes importantes.
¿Es una vacuna para todos?
No.
La WSAVA la clasifica como no esencial, recomendada solo para perros con alto riesgo de exposición, como:
- Perros en criaderos
- Guarderías
- Exposiciones caninas
- Zonas donde ya se hayan reportado casos
Leishmaniasis canina: una vacuna que NO reemplaza la prevención
Aquí es donde muchos tutores se confunden.
¿Qué dice WSAVA?
La vacuna contra leishmaniasis no es esencial y no sustituye el control del vector (mosquitos/flebótomos)
Es una medida complementaria, nunca única.
¿Cuándo se considera?
- Perros que viven o viajan a zonas endémicas
- Siempre acompañada de control estricto de ectoparásitos
Vacunar sin controlar mosquitos no protege adecuadamente.
¿Cómo decidir si tu perro necesita vacunas no esenciales?
Hazte estas preguntas (sí, como checklist):
✔ ¿Mi perro convive con muchos otros perros?
✔ ¿Va a parques concurridos varias veces por semana?
✔ ¿Se queda en guardería u hotel canino?
✔ ¿Viaja conmigo?
✔ ¿Vive en ciudad densamente poblada?
✔ ¿Está expuesto a mosquitos o zonas endémicas?
Si respondiste sí a dos o más, es momento de hablar con tu veterinario, no de improvisar.
Tendencias 2026: por qué este tema será cada vez más importante
La WSAVA advierte sobre dos fenómenos claros:
- Aumento de la población canina urbana
- Mayor movilidad de mascotas con sus tutores
Esto implica más contacto, más intercambio de patógenos y mayor importancia de vacunas individualizadas, no masivas
Vacunar menos, pero mejor elegido, es el camino.
Lo que NO debes hacer (aunque lo veas en redes)
❌ Vacunar “por si acaso”
❌ Vacunar sin evaluación veterinaria
❌ Creer que más vacunas = más protección
❌ Copiar el esquema del perro del vecino
La WSAVA es contundente:
Las vacunas no deben administrarse innecesariamente
En resumen: vacunas no esenciales, decisiones esenciales
Las vacunas no esenciales no son obligatorias, pero sí estratégicas cuando el riesgo lo justifica.
Un tutor informado:
- No vacuna por moda
- No vacuna por miedo
- Vacuna con criterio
Y siempre, siempre, de la mano de su veterinario.

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