Cada 20 de febrero se celebra el Día Mundial de Amar a tu Mascota. Puede sonar romántico —y lo es—, pero en realidad es una fecha profundamente práctica. Amar a un perro o a un gato no se demuestra solo con abrazos, fotos o premios: se demuestra con bienestar, prevención, tiempo y decisiones responsables.
En Colombia, esta conversación es cada vez más relevante. Los animales de compañía dejaron de ser “la mascota de la casa” para convertirse en parte real del hogar, de la rutina y de la vida emocional de las familias. Hoy están en los planes, en el presupuesto, en los viajes y, por supuesto, en las prioridades de salud.
Según datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), cerca del 67 % de los hogares colombianos convive con al menos un animal de compañía. Esta cifra no solo muestra crecimiento: muestra un cambio cultural. Un cambio que implica mayor responsabilidad, más información y mejores decisiones.
El Día de Amar a tu Mascota no es un recordatorio simbólico. Es una invitación concreta: amar mejor.
Una fecha que habla de bienestar, no solo de cariño
Cuando hablamos de amar a un animal de compañía, hablamos de bienestar integral. Esto significa nutrición adecuada, atención veterinaria preventiva, protección contra parásitos, estimulación mental, ejercicio y estabilidad emocional.
El crecimiento del vínculo humano‑animal también tiene impacto económico. Proyecciones de Euromonitor indican que el gasto en productos y servicios para mascotas en Colombia podría alcanzar los 6,1 billones de pesos hacia 2026. Pero detrás del gasto hay algo más importante: conciencia.
Las familias están entendiendo que la salud no se atiende solo cuando hay enfermedad. Se construye todos los días.
En este contexto, MSD Salud Animal en Colombia comparte recomendaciones clave para promover el bienestar integral de perros y gatos, recordando que el amor responsable se basa en prevención.
La médica veterinaria Dadilde Carvajal, Gerente Técnica de la Unidad de Animales de Compañía de MSD Salud Animal en Colombia, lo resume con claridad:
“En el Día de Amar a tu Mascota, es esencial recordar que el bienestar integral de nuestros animales exige atención, prevención y cuidados adaptados a sus necesidades. Una nutrición adecuada, el acceso permanente a agua fresca, chequeos veterinarios periódicos, vacunación y la protección contra parásitos son pilares para mantener su salud física y emocional.”
El amor también es rutina
Uno de los aspectos más subestimados del bienestar animal es la rutina. Para perros y gatos, la previsibilidad genera seguridad emocional.
Mantener horarios relativamente estables para alimentación, descanso, paseo y juego reduce estrés, mejora comportamiento y fortalece el vínculo. No se trata de rigidez extrema, sino de coherencia.
Las rutinas ayudan a prevenir problemas conductuales, ansiedad por separación y desajustes digestivos. Es decir: amar también es organizar.
Nutrición personalizada: no todos comen lo mismo
Elegir el alimento adecuado es una de las decisiones más importantes en la vida de un animal de compañía. La nutrición debe adaptarse a especie, edad, tamaño, nivel de actividad y condiciones de salud.
Un cachorro no necesita lo mismo que un adulto. Un gato esterilizado no necesita lo mismo que uno activo. Un perro senior tiene requerimientos diferentes a los de uno joven.
La recomendación es clara: evitar improvisar, evitar humanizar la alimentación y consultar siempre con el médico veterinario.
La nutrición correcta impacta energía, sistema inmune, piel, digestión, longevidad y calidad de vida.
Chequeos veterinarios: la prevención que cambia historias
Uno de los mensajes centrales del contenido de MSD es la medicina preventiva. Programar revisiones al menos dos veces al año permite detectar cambios antes de que se conviertan en enfermedad.
En estos controles se evalúan peso, salud oral, estado general, vacunación, presencia de parásitos y, cuando corresponde, pruebas diagnósticas como análisis de sangre.
La diferencia entre un diagnóstico temprano y uno tardío puede ser enorme. En tiempo, en costos y en pronóstico.
Ir al veterinario cuando “todo está bien” es una de las formas más claras de amor responsable.
Protección preventiva integral: invisible pero esencial
Muchos riesgos para perros y gatos no se ven. Pulgas, garrapatas y parásitos internos pueden afectar salud incluso sin síntomas evidentes al inicio.
Por eso, la protección preventiva es un pilar del bienestar.
Actualmente existen tratamientos con diferentes duraciones que permiten adaptar la estrategia a cada animal y estilo de vida. En perros, hay opciones que ofrecen protección desde un mes hasta periodos prolongados frente a parásitos externos. En gatos, existen alternativas de acción integral que pueden brindar varios meses de protección frente a parásitos internos y externos, con aplicaciones diseñadas para reducir el estrés. La clave no es el producto: es la constancia.
Salud mental: el bienestar también se juega
El bienestar emocional es parte del bienestar integral. El juego, el entrenamiento con refuerzos positivos, la exploración y la interacción social estimulan cognitivamente y reducen estrés.
El aburrimiento sostenido puede convertirse en conducta destructiva, vocalización excesiva, problemas de ansiedad o apatía.
En términos simples: jugar no es un lujo. Es salud.
Pequeños ejercicios de olfato, juguetes interactivos, sesiones cortas de entrenamiento o cambios en el entorno pueden tener un impacto enorme.
Vacunación: la protección que salva vidas
Mantener calendarios de vacunación actualizados es una de las herramientas más efectivas de la medicina veterinaria.
En perros, la vacuna múltiple protege contra enfermedades como distemper, parvovirus, adenovirus y parainfluenza, mientras que la vacuna antirrábica sigue siendo fundamental en salud pública. Dependiendo del riesgo, también puede recomendarse Bordetella.
En gatos, la triple viral (panleucopenia, rinotraqueítis y calicivirus), la vacuna contra leucemia viral felina y la antirrábica forman parte de la base preventiva.
Vacunar no es un trámite. Es protección poblacional.
Amar también es observar
El amor responsable implica aprender a observar cambios: apetito, energía, comportamiento, sueño, consumo de agua, peso, olor, piel, heces.
Muchos problemas comienzan con señales sutiles.
Quien convive con un animal es quien mejor puede notar esos cambios. Y esa observación temprana permite actuar a tiempo.
El impacto del bienestar en toda la familia
El bienestar animal no impacta solo al animal. Impacta a la familia.
Animales sanos generan menos estrés, menos gastos inesperados, mejor convivencia y vínculos más estables. También contribuyen a la salud emocional de las personas.
Diversos estudios han mostrado beneficios del vínculo humano‑animal en reducción de estrés, sensación de compañía, regulación emocional y hábitos de actividad física.
Cuidar su bienestar también es cuidar el propio.
El rol de la industria: información y prevención
El contenido compartido por MSD Salud Animal en Colombia en el marco del Día de Amar a tu Mascota pone el foco en educación y prevención. Y eso es clave.
La industria no solo desarrolla soluciones. También impulsa conversación, conciencia y buenas prácticas.
El acceso a información confiable ayuda a que las familias tomen mejores decisiones, eviten mitos y construyan rutinas de cuidado más sólidas.
Amar mejor, no solo amar más
El Día de Amar a tu Mascota no se trata de hacer algo extraordinario un día al año. Se trata de recordar que el amor cotidiano —el que organiza citas veterinarias, el que mantiene rutinas, el que previene— es el que realmente cambia la vida de un animal.
Como señala la doctora Dadilde Carvajal, el bienestar integral exige atención, prevención y cuidados adaptados.
Ese es el mensaje central.
Porque el amor responsable no es perfecto. Es constante.
Y en esa constancia viven las vidas largas, sanas y felices.









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