El Gran Danés (también llamado Deutsche Dogge) es de esos perros que entran a una habitación… y la habitación se da cuenta. Es una de las razas más altas del mundo, elegante, equilibrada y, contra todo pronóstico, bastante “modo zen” en casa cuando tiene sus rutinas bien cubiertas.
En esta guía de Pet Family vas a encontrar lo esencial (y lo importante) para decidir si esta raza encaja con tu estilo de vida: temperamento, cuidados diarios, alimentación, adiestramiento, problemas de salud frecuentes y medicina preventiva.
1) Historia del Gran Danés: “no es danés… pero sí es grande”
Aunque el nombre confunda, el Gran Danés está fuertemente asociado a Alemania en su estandarización moderna: su nombre oficial en alemán es Deutsche Dogge.
Durante siglos existieron perros tipo mastín/lebrel usados en Europa para caza mayor y protección. Con el tiempo, se fueron seleccionando ejemplares que combinaran potencia con nobleza de formas: un perro grande sin verse tosco. Esa “mezcla” de presencia y armonía es parte de lo que enamora de la raza.
¿Qué tan grande puede ser?
Hay récords muy mediáticos. Por ejemplo, Guinness World Records confirmó en 2022 a un Gran Danés llamado Zeus como el perro vivo más alto (macho), con 1.046 metros de altura.
Ojo: récords aparte, lo importante en casa no es “cuánto mide”, sino si tu rutina y tu espacio aguantan un perro gigante sin que ambos terminen estresados.
2) Carácter y temperamento: el “gigante gentil” no es un mito
Al Gran Danés se le describe con frecuencia como un gigante gentil: suele ser afectuoso con la familia, paciente y bastante sociable si se le socializa desde cachorro.
Lo mejor de su temperamento
- Apego familiar: disfruta estar cerca de las personas.
- Equilibrio: no suele ser frenético en interiores.
- Guardia natural: su presencia disuade; no necesita “actuar” para imponer respeto.
El detalle: su tamaño hace que cualquier mala educación se multiplique. Un salto, un tirón de correa o una cola en modo látigo a la altura de la mesa… y tus adornos “vuelan en primera clase”.
¿Es buen perro con niños?
Puede serlo, pero con una regla de oro: supervisión y educación para ambos lados. Un Gran Danés puede ser muy paciente, pero un accidente por tamaño (sin mala intención) es posible.
3) Cuidados generales: el reto real es la logística (no el amor)
Con un Gran Danés todo se amplifica: cama, guacal, carro, costos veterinarios, cantidad de alimento… y sí, a veces la baba.
Espacio en casa
No necesita una mansión, pero sí:
- Un lugar donde pueda estirarse completo.
- Pisos que no lo hagan resbalar (cuidado con lesiones).
- Zonas de paso despejadas (porque él no “pasa”: él “ocupa”).
Ejercicio: moderado, constante y con cabeza
No es la raza más hiperactiva, pero sí requiere paseos diarios y un poco de juego/estimulación mental. La clave es la regularidad.
En cachorros, evita el ejercicio de alto impacto (saltos, escaleras interminables, carreras largas) porque su crecimiento es intenso y las articulaciones pagan la cuenta.
El tema carro y transporte
Si no tienes vehículo grande, igual puedes convivir con uno, pero planifica:
- Cómo lo moverás a consulta
- Cómo viajarás
- Qué harás si hay una urgencia a medianoche (spoiler: vas a agradecer haberlo pensado)
4) Aseo e higiene: sencillo… pero en tamaño XL
El pelaje es corto, así que en teoría es fácil. En práctica: cepillar un perro gigante toma más tiempo solo por superficie.
Rutina recomendada
- Cepillado semanal (diario en muda).
- Baño ocasional (cuando lo necesite).
- Limpieza de orejas (según recomendación veterinaria).
- Uñas: mantenerlas a buen largo para evitar molestias al caminar.
- Higiene dental: el cepillado ayuda a prevenir enfermedad periodontal (muy común en perros).
Tip realista: si tu Gran Danés babea mucho, ten a mano paños/pañuelitos. No es glamour… es vida adulta.
5) Alimentación: la palabra clave es “control”
En razas gigantes, la alimentación no es solo “darle comida”: es manejar crecimiento, mantener condición corporal y reducir riesgos.
Cachorro: crecimiento rápido, huesos en construcción
Busca dietas formuladas para cachorros de razas grandes o gigantes, con energía y minerales ajustados. El objetivo es que crezca bien, no “a toda velocidad”.
Adulto: menos cantidad de lo que la gente imagina… pero igual es bastante
La cantidad depende del alimento (densidad calórica), edad, actividad y condición corporal.
Para reducir riesgos de torsión/dilatación gástrica
La dilatación-vólvulo gástrico (GDV) es un tema crítico en esta raza. AKC menciona el bloat/GDV como un problema clave y una causa muy seria en la raza.
Buenas prácticas comunes (consúltalas con tu veterinario):
- Dividir la ración en 2–3 comidas al día (no una sola).
- Evitar ejercicio intenso justo antes y después de comer.
- Evitar que coma “a lo loco” (comedero antivoracidad puede ayudar).
- Agua siempre disponible, pero evitando que beba exageradamente justo después de comer si tiende a hacerlo.
6) Adiestramiento y socialización: obligatorio, no opcional
Con un Gran Danés, la educación no es un “plus”: es el cinturón de seguridad.
Lo que sí o sí deberías enseñar temprano
- Caminar sin tirar
- Sentarse y esperar
- No saltar sobre personas
- Soltar objetos
- Manejo cooperativo (dejar revisar patas, orejas, boca)
Socialización bien hecha
Socializar no es “exponerlo a todo a la brava”. Es presentarle:
- Personas distintas
- Perros equilibrados
- Sonidos y entornos variados
…de forma gradual y positiva, para construir confianza.
Método recomendado: refuerzo positivo, consistencia y sesiones cortas. Suelen aprender bien, aunque a veces tienen su “modo: lo pienso mañana”.
7) Problemas comunes de salud: lo que debes vigilar de verdad
1) Dilatación-vólvulo gástrico (GDV)
Es una urgencia veterinaria. AKC explica que el bloat/GDV es una emergencia médica y quirúrgica.
UFAW señala que es común en la raza y reporta estimaciones altas de ocurrencia/letalidad en estudios (dato útil para dimensionar el riesgo, aunque puede variar).
Señales de alerta típicas (si aparecen, urgencias):
- abdomen distendido
- arcadas sin vomitar
- inquietud intensa
- salivación excesiva
Ante duda: consulta inmediata.
Algunas familias evalúan con su veterinario la gastropexia preventiva (cirugía para reducir el riesgo de torsión). Esto se decide caso a caso.
2) Corazón
La raza puede presentar problemas cardíacos (por ejemplo, cardiomiopatía). Por eso son valiosos los chequeos periódicos, especialmente en adultos.
3) Cadera y sistema osteoarticular
Por tamaño y crecimiento, pueden aparecer problemas articulares. En cachorros, la alimentación correcta y el control del ejercicio ayudan a reducir riesgos.
4) Expectativa de vida
En razas gigantes, la expectativa de vida suele ser más corta que en razas pequeñas/medianas. Es una realidad importante para decidir con cabeza y corazón.
8) Medicina preventiva: lo que te ahorra sustos (y cuentas)
La medicina preventiva en perros se adapta al país, zona y estilo de vida. En general, se habla de un núcleo de vacunas (como rabia y moquillo/parvovirus, según esquema) y otras que se recomiendan según riesgo (por ejemplo leptospirosis, tos de las perreras, etc.). Lo correcto es armar el plan con tu veterinario.
Checklist preventivo útil
- Desparasitación interna/externa según riesgo local
- Control de peso y condición corporal
- Revisión dental
- Chequeos cardiacos si el veterinario lo sugiere
- Educación para manejo cooperativo (para que la consulta no sea un pulso)
9) Preguntas frecuentes sobre el Gran Danés
¿Puede vivir en apartamento?
Puede, si hay:
- paseos consistentes
- espacio para moverse sin chocar todo
- buena educación
No es el tamaño del apartamento: es el tamaño de tu disciplina.
¿Babea mucho?
Muchos sí. No todos igual, pero si la baba te quita la paz… mejor saberlo antes.
¿Es fácil de entrenar?
Suele ser entrenable, pero requiere constancia. Aprende, solo que a veces decide “procesarlo” con calma.
¿Es buen perro para primera vez?
Depende. Si estás dispuesto a invertir en educación, rutina y costos, puede ser. Si buscas algo “fácil y barato”… el Gran Danés no vino a ese chat.









Deja una respuesta