El amor en familia resumido en cuatro patas

¿Quién determina el lugar y hora correcta para coincidir con la persona que cambiará tu vida? Creo que es imposible dar con la respuesta, pues en esta historia un escenario tan cotidiano como el trabajo bastó para unir en el 2014 a una abogada llamada Angélica Villamil con un contador de nombre Camilo Simbaqueba que sin imaginarlo terminaron siendo una gran Pet Family.

Esta gran pareja nos permitió un espacio para conocer mejor los integrantes de su familia, pues cada peludo que fue llegando a ellos tiene una gran historia cargada de esperanza y felicidad.

Por: Carolina Villa / Fotografías: Miguel Ángel Rico – Cortesía: Angélica Villamil

Lenny

Fotografía: Miguel Ángel Rico

Aunque muchas veces creemos tener el control de las cosas, una vez más la vida nos demuestra que está para sorprendernos y esto le pasó a la hermana mayor de Angélica al recibir a Lenny en su hogar y sentir que definitivamente no podía ser parte de su familia pues su pelo, cuidados y tiempo no se ajustaban a su estilo de vida por lo que decidió pedirle a Angélica que cuidara de él sin imaginar que ese favor terminaría por convertirse en su mejor compañía.

Definitivamente cuando las cosas fluyen no hace falta explicación, lo que sería para Angélica una visita de Lenny por un par de días, terminó por convertirse en su mejor huésped; no solamente de su casa, también de su corazón.

Angélica nos cuenta cómo fue la llegada de Lenny a su vida:

“Vivía sola y el perro se convirtió en mi compañía, mi amigo y confidente, pues saber que alguien te está esperando para recibirte es algo muy bonito”.

Al principio Lenny le hacía muchas maldades a Camilo, relata Angélica y él con risa nerviosa responde:

“Fue un proceso muy bonito y lleno de aprendizaje, pues ellos dos llevaban un año juntos y cuando llegué a la vida de Angélica tuve que ganarme el respeto y la atención de Lenny con pequeños actos que fueron marcando la diferencia de a poco, entendiendo que cada uno tiene su espacio”.

Violeta

Fotografía: Cortesía Angélica Villamil

Pero la historia no termina acá, pues Violeta llegó para alegrarles aún más su hogar y sumar a esta hermosa familia. ExpoPet del año 2015 fue el lugar ideal para su encuentro y como si todo estuviera dado para que así fuera, al caer la tarde y con un stand visitado por mucha gente, Angélica y Camilo en compañía de sus sobrinos decidieron acercarse para ver de qué se trataba. Encontraron un escenario completamente conmovedor, pues había dos canastas de la fundación Peluditos con Futuro quienes recogen a los animalitos maltratados de Bogotá y sus alrededores para darlos en adopción y a los que no, ellos se encargan de darles una buena calidad de vida.

Clasificados de dos formas entre cachorros y adultos maltratados Camilo cuenta que la mayoría se inclinaron por la canasta más popular, es decir, la de los pequeños, pero Angélica se dejó conquistar por la otra, pues encontró un perrito parecido a Lenny que inicialmente llamó su atención.

Pero una vez más las reglas del juego enseñaron sus mejores cartas y la cerecita del pastel tendría el rostro de Violeta quien con una camiseta roja y un aspecto descuidado no apartó nunca su mirada de Angélica, lo que inmediatamente sirvió de señal para ellos comprender que era su mejor elección.

La niña que estaba cuidando esa canasta les dijo:

“La pueden alzar, pero si se la van a llevar, porque es ilusionarlos a ellos pues dejarlos nuevamente tirados es muy triste”

relata Camilo.

Inmediatamente Angélica miró a Camilo y preguntó: ¿lo llevamos? Pues estaban seguros que se trataba de un macho por la camiseta roja y al tomar la mejor decisión comenzaron los trámites con los papeles de adopción.

“Se pueden sentir tan mal únicamente con que los abracen y los desprecien, eso le puede romper el corazón a un animal y hay mucha gente que no tiene conciencia de eso. La abracé y lo único que le dije era que no la iba a dejar, que estuviera tranquila porque no podía llevármela hasta que nos la entregaran de forma oficial, pero que ya era un hecho que estaría con nosotros”

recuerda entre lágrimas Camilo.

Violeta superó la expectativa de vida de seis meses dada al momento de su adopción gracias a los cuidados de su familia. Actualmente y con una edad promedio entre 9 y 10 años se destaca por ser la más noble de la casa incluso cuando van al parque y se encuentra con otros peluditos. Camilo resalta que de todos los perros que ha tenido desde niño, ella ha sido la más juiciosa y amorosa lo que por supuesto llena de mucho orgullo a sus padres demostrando una vez más que sí es posible dar una segunda oportunidad y que después de la tormenta llega la calma.

León

Fotografía: Cortesía Angélica Villamil

En una madrugada y luego de haber sido abandonado a la salida de una iglesia en una caja y gracias al sobrino de Angélica, llegó León desde Bucaramanga con 15 días de nacido al hogar de los Simbaqueba Villamil como un anhelo cumplido, pues desde hace un buen tiempo Camilo deseaba tanto un gato que incluso pensó en una ocasión comprar uno de un habitante de calle.

El proceso de adaptación de León con sus hermanos caninos fue maravilloso, labor que refleja los cuidados y amor de Angélica desde un inicio para Lenny, pues al ser el mayor del grupo ha sabido acoger y acompañar a los nuevos integrantes de esta gran familia.

“Él se cree un perro, juega a la pelota y quiere hacer lo mismo de sus hermanos” resalta Angélica con gracia sobre la personalidad de León.

Una problemática recurrente viene del hecho de creer que las mascotas son regalos de navidad para los niños y se olvida que deben ser tomados con responsabilidad y entender que no van a ser cachorros por siempre, que ellos crecen y como los humanos en nuestras distintas etapas donde pasamos por momentos que nos ayudan a madurar y comprender mejor la vida, así mismo pasa con estos ángeles de cuatro patas donde lo único que necesitan es amor, tiempo y paciencia para su proceso.

Hachi

Fotografía: Cortesía Angélica Villamil

Pues bien, este fue el caso de Hachi que luego de haber llegado a la vida de una familia desde cachorro y terminar siendo un “perro problema”, por motivos de viaje decidieron dejarlo por un fin de semana con un señor que trabajaba cuidando carros por el sector de Galerías, con tan mala suerte que la lluvia, el frío y sol se convirtieron en una constante, pues se encontraba encadenado y sin ningún tipo de protección, únicamente contaba con la atención de algunos vecinos del sector quienes al verlo en dicha condición pasaban a dejarle algo de agua y comida de vez en cuando.

En un intento por escapar y cansado de estas condiciones, este perro valiente rompe la cadena y huye del lugar, logrando así librarse de su terrible cuidador, pero con una consecuencia, su boleto de libertad se vio truncado al ser atropellado por un automóvil, que lo arrastró varios metros comprometiéndole sus dos patas traseras.

Los héroes de Hachi

El héroe de esta historia no solo es Hachi por su tenacidad y coraje con la vida, sino María Emilia Cámper dueña de una escuela de actuación del sector, quien desde un inicio estuvo pendiente de este guerrero y decidió llevarlo al veterinario con el fin de aportar en su proceso de recuperación.

“La esperanza es lo último que se pierde” pensó Camilo al ver que se buscaba un hogar de paso para Hachi herido, pero nadie entre su círculo de amigos y conocidos daba razón de ello y su fecha de salida en la guardería se acercaba. Pero como las batallas más duras son para los mejores soldados, este matrimonio sintió una vez más que debían cuidarlo y acogerlo con todo su amor para continuar con su proceso.

Fotografía: Miguel Ángel Rico

La recuperación fue todo un éxito y más rápido de lo esperado, pues lo que se demoraba 25 días gracias al amor y cuidados de su familia, logró avanzarlo en menos tiempo. Al día de hoy este valiente de 3 años goza de excelente salud y lo que comenzó siendo un hogar de paso terminó por convertirse en su lugar seguro.

Un ángel de cuatro patas: Lupita

El corazón de esta Pet Mom no conoce de límites, luego de un viaje a Bucaramanga una Beagle terminaría siendo la protagonista, pues al ver que se encontraba en muy malas condiciones Angélica decidió darle una mejor calidad de vida y junto a su esposo emprendieron la hermosa labor una vez más para cuidar de ella.

Sus condiciones no eran las mejores pues lo que parecía en un comienzo como un embarazo, terminó siendo parásitos, pues llevaba mucho tiempo viviendo en la calle comiendo basura, lo cual hizo que desarrollara un cáncer que ya había hecho metástasis hasta llegar a su pulmón.

Fotografía: Cortesía Angélica Villamil

Paradójicamente la causa de su muerte no estuvo relacionada con su diagnóstico; luego de estar hospitalizada por una indigestión, sufrió un paro respiratorio un 2 de diciembre logrando estar con la familia de 10 a 11 meses.

Locky

Fotografía: Miguel Ángel Rico

Pero el sol volvió a brillar una vez más para esta generosa familia tras recibir la noticia de que un cachorrito se encontraba en las calles, decidieron en febrero recoger a Locki que tenía en ese momento aproximadamente un mes, esto con la excusa de llevárselo a la hermana de Angélica, pero no contaban con un pequeño detalle, y es que la pandemia al impedir salir de nuestros hogares, no dejó cumplir el cometido, en conclusión, ya es uno más de la manada.

“Aprendí lo que es el verdadero amor cuando conviví con Lenny, aprendí lo que es la lealtad porque uno dice quiero alguien que me quiera, pero un animal siempre va a tener lealtad para ti más que un ser humano esa es mi filosofía, pero la gente siempre va a tener otra percepción”.

Angélica Villamil.

Es importante reconocer que muchas veces los perritos maltratados son más agradecidos, pues como han sufrido se dan cuenta de la oportunidad que tú les estás dando, aunque los de raza también te pueden querer, lo recomendable es no comprar animales ni patrocinar el maltrato, pues no se sabe cómo estarán sus mamitas o papitos en los criaderos.

A raíz de la pandemia estos adorables hermanos han estado súper apegados a sus padres quienes aprovechan para compartir más con ellos y darles toda la atención que necesitan, demostrando así su increíble corazón, que sin importar nada, Angélica y Camilo han dado lo mejor de sí demostrando lo valiosas que pueden ser las segundas oportunidades y lo vital que es darlo todo sin esperar nada a cambio o bueno, en este caso sí, pues una caricia de estos peluditos lo paga todo.

Fotografía: Miguel Ángel Rico

También hacen un llamado para concientizar a las personas de lo importante que son las mascotas en nuestra vida, basta con una mirada para entender que inmediatamente la carga se hace más ligera y el equipaje más liviano, pues estos seres maravillosos nos demuestran lo que es la verdadera riqueza.

[Descargo de responsabilidad] No pretendemos ser un sustituto del consejo, diagnóstico o tratamiento de un(a) veterinari@ profesional. Siempre busqua el consejo del progfesional en salud animal con cualquier pregunta que puedas tener con respecto a la condición médica de tu mascota. Si crees que tu mascota tiene una emergencia médica, llama o visita una clínica veterinaria de emergencia.

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